Contacto

Si necesitas contactar con la organización escribe a informacion@diabluma.org

Si quieres suscribirte a nuestra lista de correos escribe a suscripciones@diabluma.org

viernes, 3 de febrero de 2012

Las espadas de Alfaro, el TLC con Europa y la consecuencia revolucionaria

Mucha gente se pregunta ¿por qué entregar las espadas de Alfaro y Montero?, ¿porqué negarse con tanto ímpetu a la firma de un TLC con Europa? ¿por qué insistir en la radicalización hacia el socialismo? Las espadas son un símbolo de lucha, de la lucha de un pueblo por mejores condiciones de vida, por la justicia social, por la igualdad y la unidad, son el símbolo de la resistencia y de la dignidad del pueblo ecuatoriano que vio en el alfarismo su bandera de lucha, por la que muchos ofrendaron su vida. Es la lucha contra la firma del TLC con los Yankis en la que se fraguó la esencia revolucionaria que hoy define nuestra búsqueda de socialismo.

De seguro estos preceptos fueron los que llevaron a los jóvenes de AVC (Alfaro Vive Carajo) a tomar las armas como herramienta de su combate a muerte contra la oligarquía y el capital. Una vez mas cobijados por lo que el alfarismo representa para el pueblo Ecuatoriano, estos jóvenes por sobre todo consecuentes y comprometidos nos dejaron un maravilloso ejemplo de lucha, así como el pueblo movilizado que tumbó a Lucio, al TLC, a Jamil y al loco Abdala.

Lo más destacable de los hombres y mujeres de AVC, es el ejemplo de consecuencia y compromiso que asumieron sus militantes dispuestos a ofrendar su vida por sus ideales y sobre todo por el pueblo del Ecuador y su derecho a vivir en una mejor sociedad libre de miseria e injusticia .

Como dice la canción “si se triunfa es más pronto el mañana que se anhela, si derrotan el intento, el ejemplo es el que queda, como faro libertario y otros seguirán la senda”. Esta es la realidad de los AVC, su ejemplo mismo que no se pierde y renace en las organizaciones y jóvenes responsables con la causa y la lucha revolucionaria de su pueblo .

El acto de entrega de las espada de Alfaro y Montero, tan criticado por los sectores miopes, dogmáticos, infantiles y trasnochados de la “verdadera” y podrida Izquierda que de revolucionaria muy poco tiene, presenciamos diariamente como éstos aplican la agenda de la CIA para América Latina apoyados por sus acuerdos programáticos y coincidencias de discurso y acción con la rancia oligarquía ecuatoriana. Es este entonces, es un acto de entrega, de profunda convicción revolucionaria; es el acto de quemar las naves, de darse por completo; es el acto de responsabilizarse hasta lo más profundo, tal como lo hicieron hace 28 años; es el comprometer no menos que la vida por la opción revolucionaria de radicalizar este proceso, nacido del acumulado histórico de las luchas sociales del pueblo ecuatoriano. Es cumplir la labor histórica de las organizaciones y movimientos que se reivindican revolucionarios, no por Rafael o la Revolución Ciudadana, sino precisamente por el acumulado histórico de luchas y resistencias populares, por la necesidad de nuestro pueblo para liberarse, que es lo que condujo a la victoria electoral de Correa y que permite hoy la transformación social que vivimos. Este es un proceso del pueblo ecuatoriano, un proceso de disputa y contradicción, de tensión y conflicto entre los sectores populares que buscamos la radicalización y la construcción del socialismo contra los sectores oportunistas y retardatarios de una burguesía disfrazada, bajo una máscara nacionalista, caritativa y social que combate día a ida por caracterizar como capitalismo benefactor a este proceso en disputa y construcción. Esta es una revolución a nivel Latinoamericano.

Respaldamos la posición ética de los compañeros de AVC que tomaron la única decisión que la moral revolucionaria permite para no traicionar la esperanza del pueblo ecuatoriano, dar la lucha y arriesgarse sin reparos ni ambigüedades, reivindicando su lucha y la memoria de sus caídos. La otra posición es el cómodo sillón de la crítica y el llanto envidioso, en el que se engordan flatulentos los trasnochados de siempre, perdidos en su dogmatismo opaco, desconectados de las bases populares, incapaces de calzarse las botas y pelear hasta el fin para caracterizar a este proceso en un verdadero proceso revolucionario de transformación radical. Su acomodo y apatía, su complejo de superioridad, su bizantina necesidad de ser ellos y solo ellos “la vanguardia revolucionaria”, les hace cometer el más grande acto de traición al entregar la esperanza popular acumulada en este proceso en bandeja de plata a todas las derechas.

Es en este sentido, y con estas valientes decisiones como antecedentes, que saludamos efusivamente pero sobre todo, nos comprometemos con la posición de dignidad y convicción revolucionaria del compañero Kintto Lucas, verdadero ejemplo a destacar de quienes como él, cotidianamente con trabajo, ética y dignidad, dan la disputa contra los sectores que buscan afianzar sus intereses económicos por sobre los del pueblo. Su actitud de decencia, de profundos ideales no hacen sino comprometernos con amor renovado en este proceso, que en unidad de clase nos permitirá vencer.

Así pues, dedicamos esta frase del asalto a Madera inspirada en la lucha de los jóvenes revolucionarios mexicanos que murieron por sus ideales como homenaje al compañero Kintto Lucas y a los compañeros de Alfaro Vive Carajo, a los caídos y a los que sigue con vida, a los mismos que no dejan de enseñarnos la verdadera extensión de la palabra revolucionario.

Cuando se llevan en el alma
convicciones muy profundas,
cuando toda la conciencia
a la realidad impugna,
ya no se piensa en la vida,
sólo se piensa en la lucha.

Si se triunfa es más pronto
el mañana que se anhela.
Si derrotan el intento,
el ejemplo es el que queda,
como faro libertario,
y otros seguirán la senda.

Su empeño, su firmeza,
su profundo amor al pueblo,
los llevó al sacrificio,
pero ellos no están muertos.
En la luz de sus principios,
Siempre seguirán viviendo.

DiablUma

QUITU 3 de febrero del 2011

Socialismo o muerte!
Venceremos!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada